Entretenimiento inmersivo: ¿cómo se está aplicando para transformar la visita a los malls?
Mientras los centros comerciales están ganando terreno como espacios de entretenimiento y de experiencias, crece la tendencia de aplicar tecnologías inmersivas para incrementar el tráfico, ampliar el tiempo de permanencia de los visitantes y generar conexiones más memorables.
Una de las principales tendencias es el uso de la realidad virtual (VR). Los centros comerciales pueden sumar experiencias donde el visitante se coloque un visor para recorrer lugares virtuales, participar en videojuegos, practicar deportes o participar de experiencias vinculadas a películas. Pueden implementarse como atracciones permanentes o activaciones temporales asociadas a lanzamientos comerciales.
La realidad aumentada (AR) también tiene un importante potencial. A través del smartphone o de dispositivos específicos, los visitantes pueden descubrir personajes virtuales, acceder a juegos dentro del mall o interactuar con elementos digitales ubicados en diferentes espacios. Esta herramienta puede utilizarse para transformar una visita convencional en una experiencia gamificada.
Otra tendencia es el uso de proyecciones inmersivas y mapping para convertir fachadas, plazas y corredores en escenarios dinámicos. Estas instalaciones pueden combinar imágenes, sonido y movimiento para crear espectáculos relacionados con campañas de marcas o eventos especiales.
También se pueden desarrollar experiencias interactivas basadas en sensores, inteligencia artificial y reconocimiento de movimiento. Por ejemplo, una instalación puede reaccionar a los movimientos del público, modificar sus contenidos en tiempo real o crear experiencias personalizadas según cada visitante.
Para los operadores de centros comerciales, el desafío es saber integrar estas herramientas dentro de una estrategia de experiencia y no utilizarlas simplemente como una novedad tecnológica.
Una experiencia inmersiva efectiva debe generar participación, incentivar el recorrido por el centro comercial y, cuando sea posible, conectar con tiendas, restaurantes, y otros servicios. Es entretenimiento pero con la finalidad de acercar al público al mall y las diferentes marcas.
La tecnología, bien aplicada, puede convertir al centro comercial en un verdadero destino de entretenimiento, donde la visita no acaba con una compra, sino que se transforma en una experiencia que el cliente buscará repetir y compartir.

