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¿Cómo gestionar la venta de productos que han tenido baja rotación durante el invierno?

Como este invierno fue muy cálido, los comercios deben decidir qué hacer con los productos de temporada que todavía permanecen en stock. Una adecuada gestión de estos inventarios puede ayudar a recuperar la inversión, liberar espacio en los puntos de venta y evitar que los productos pierdan más valor con el paso del tiempo.

Una de las primeras estrategias es identificar los productos con menor rotación y clasificarlos según su potencial de venta. No todos los artículos deben recibir el mismo tratamiento. Los productos que todavía tienen demanda pueden mantenerse en exhibición, mientras que los de menor atractivo pueden añadirse a promociones, descuentos o campañas especiales.

Además de prendas de vestir y calzado, otros productos que han podido venderse menos en esta temporada son artículos de cama (frazadas y edredones), electrodomésticos (calefactores, estufas eléctricas, secadores de ropa), ropa deportiva de invierno, artículos de decoración del hogar, alimentos y bebidas asociadas al consumo de invierno.

Estrategias para cambio de temporada

Las liquidaciones de temporada son una herramienta efectiva para acelerar la salida del inventario. Combinar descuentos progresivos, promociones o beneficios asociados a la compra de otros productos puede generar mayor interés sin recurrir necesariamente a altas reducciones de precio desde el inicio. 

También es importante aprovechar los canales digitales. Las redes sociales, las plataformas de comercio electrónico y las bases de datos de clientes pueden comunicar ofertas de manera segmentada y llegar a consumidores que podrían estar interesados en algunos productos. Incluso pueden crearse campañas de “última oportunidad” para generar urgencia.

Otra alternativa es incorporar estos productos a combos o promociones cruzadas con artículos de mayor demanda. De esta manera, el comercio puede incrementar el valor de la compra y, al mismo tiempo, reducir el inventario acumulado.

Gestionar adecuadamente el stock de invierno no significa simplemente bajar precios. Se trata de combinar datos, promociones, y mucha creatividad para que un inventario de baja rotación logre venderse.

¿Cómo impulsar las ventas de una cafetería cuando no llega el frío?

Aunque el calendario marca que estamos en invierno, las temperaturas cálidas presentan un escenario particular para diferentes negocios. Si bien el consumo de bebidas calientes suele incrementarse con el frío intenso, una temporada invernal más templada obliga a negocios como una cafetería a replantear su propuesta, con el fin de conseguir el flujo de clientes esperado y aprovechar nuevas oportunidades de consumo.

1. Diversificar la carta de bebidas 

Una de las principales estrategias consiste en ofrecer un menú estacional flexible. En lugar de enfocarse únicamente en cafés muy calientes, las cafeterías pueden incorporar bebidas frías con sabores de temporada, infusiones especiales y combinaciones con especias como canela o vainilla que evocan el invierno sin depender del clima.

2. Crear experiencias, no solo vender café 

La experiencia en el local también cobra mayor relevancia. Crear espacios acogedores, con iluminación cálida, música ambiental y zonas cómodas para trabajar o reunirse convierte a la cafetería en un punto de encuentro, incluso cuando el clima no invita necesariamente a refugiarse del frío. Hoy los consumidores buscan lugares donde permanecer más tiempo y vivir una experiencia, más allá de probar una bebida. 

3. Apostar por otros productos estacionales 

Otra oportunidad está en promocionar los productos de acompañamiento. Panes artesanales, pasteles, sándwiches gourmet o postres exclusivos pueden aumentar el ticket promedio y motivar visitas recurrentes. 

4. Diseñar promociones atractivas

Combos de bebida más snack, descuentos en la segunda bebida o beneficios durante horas de menor afluencia ayudan a incrementar el tráfico sin afectar significativamente la rentabilidad. 

5. Aprovechar las redes sociales 

La comunicación digital es igualmente determinante. Mostrar en redes sociales nuevas recetas, ediciones limitadas y recomendaciones ayuda a despertar el interés del público. Complementar estas acciones con programas de fidelización, descuentos o beneficios para clientes frecuentes fortalece la relación con los consumidores.

Finalmente, la capacidad de adaptación será la mayor ventaja competitiva. En un contexto donde el clima es cada vez menos predecible, las cafeterías que entiendan que la estacionalidad depende tanto de las emociones como de la temperatura estarán mejor preparadas para mantener sus ventas durante todo el invierno.

Invierno sin frío: ¿cómo deben reaccionar las tiendas de ropa?

La llegada del invierno suele marcar uno de los momentos más importantes para el comercio de prendas de vestir. Sin embargo, cuando todavía hace calor y el frío tarda en llegar, los negocios dedicados a la venta de ropa enfrentan desafíos que pueden afectar sus ventas, niveles de inventario y márgenes de rentabilidad.

En esta situación, una primera recomendación para las tiendas es evitar depender exclusivamente de la venta de prendas de abrigo pesadas. En la planificación se deben contar con más colecciones de transición que respondan a las condiciones climáticas reales y no únicamente a lo que diga el calendario: el invierno comienza el 21 de junio. Casacas ligeras, chalecos, camisas de manga larga y, en general, prendas con tejidos livianos son atractivas para el consumidor que no siente demasiado frío.

Otro aspecto clave es la flexibilidad en la exhibición de productos. Si las temperaturas siguen cálidas, mantener en la tienda un gran espacio para chompas gruesas o abrigos puede generar en el cliente una percepción de desconexión con la realidad. En cambio, combinar prendas de media estación con accesorios de invierno consigue que la temporada continúe visible sin perder relevancia comercial.

La comunicación también juega un papel fundamental. En lugar de centrar las campañas exclusivamente en el frío, la comunicación puede estar alrededor del cambio de temporada, el estilo, la comodidad o la versatilidad de las prendas. De esta manera, se evita depender de factores climáticos que están fuera del control del negocio.

Además, la gestión de inventarios cobra especial importancia. Un invierno cálido puede retrasar la demanda de algunas categorías y generar sobre stock. Por eso, hay que monitorear mejor las ventas y ajustar las órdenes de reposición según la evolución del mercado, evitando acumulaciones innecesarias de mercadería.

En un contexto donde el clima se vuelve más impredecible, las tiendas dedicadas a la moda que logren adaptarse con agilidad tendrán una ventaja significativa sobre la competencia. Más que vender en invierno, el reto consiste en responder a las necesidades reales del consumidor para que vuelva todo el año.

Cambio de temporada: ¿qué hacen las tiendas de ropa cuando llega el frío?

Cuando finaliza el periodo más caluroso del año, las tiendas de ropa inician uno de los momentos más importantes: el cambio de temporada. La llegada del clima frío no solo implica renovar colecciones, sino también la experiencia de compra, las tendencias y los mensajes de la marca para responder a consumidores que modifican sus hábitos y preferencias cuando necesitan abrigarse. 

Estos son algunos de los principales cambios que suelen realizar los negocios dedicados a la moda:

  • Cambio total de vitrinas y colecciones. Las prendas ligeras, colores tropicales y looks veraniegos comienzan a desaparecer para dar paso a chompas y casacas, tonos oscuros y propuestas de media estación o invierno. Las vitrinas se convierten en la primera señal visual del cambio de temporada.
  • Reorganización estratégica de la tienda. Las marcas modifican la ubicación de los productos para destacar las nuevas colecciones. Las prendas de abrigo, botas y accesorios como bufandas pasan a ocupar las zonas de mayor visibilidad y tránsito.
  • Liquidación de stock de verano. Uno de los movimientos más frecuentes es lanzar descuentos para reducir el inventario de prendas veraniegas. Esto permite liberar espacio para las nuevas colecciones y atraer consumidores que buscan precios bajos.
  • Renovar la experiencia visual. La ambientación de la tienda debe mostrarse más acogedora. La iluminación y la música cambian para transmitir confort y cercanía, generando una experiencia alineada con la temporada. 
  • Promover las compras planificadas. A diferencia del verano —más asociado a compras espontáneas— las temporadas frías impulsan compras más racionales. Por eso, las marcas refuerzan en esta temporada mensajes vinculados a calidad, abrigo y un uso prolongado de las prendas.
  • Adaptación del canal digital. Las tiendas online también cambian su imagen y sus recomendaciones cuando llega el invierno. Desde banners hasta catálogos y contenidos en redes sociales, se ajustan para comunicar el inicio de una nueva temporada.

Las tiendas de ropa ya no solo venden prendas: buscan interpretar el ánimo y estilo de vida de sus clientes. Por eso, el cambio de temporada se convierte en una oportunidad clave para renovar la conexión con el consumidor y atraerlo el resto del año.