Foto: IWG

IWG llega a Plaza San Miguel y amplía su apuesta por oficinas flexibles en centros comerciales

El grupo International Workplace Group (IWG) continúa ampliando su presencia en el mercado peruano y marca un nuevo hito con su ingreso a Plaza San Miguel, donde operará un espacio de coworking dentro de uno de los centros comerciales de mayor tráfico de Lima. La decisión refuerza una tendencia que viene ganando espacio en el sector inmobiliario comercial: la incorporación de oficinas flexibles como parte del mix de servicios de los malls.

La nueva operación se alinea con una estrategia que se orienta hacia la diversificación de ubicaciones, acercarse a nuevos públicos; así como aprovechar complejos de uso mixto que integran comercio, educación, servicios y ahora también espacios de trabajo.

El nuevo coworking de IWG funcionará en el quinto piso de la torre Open PUCP, ubicada dentro del complejo de Plaza San Miguel, y operará bajo la marca Spaces. El proyecto contempla aproximadamente 5,000 m² de oficinas flexibles, con una primera etapa de 2,200 m² ya habilitada y capacidad de expansión conforme evolucione la demanda.

La ubicación responde a la búsqueda de espacios con alta accesibilidad, conectividad y servicios complementarios, características que Plaza San Miguel ofrece gracias a su consolidación como polo comercial y urbano.

Estrategia de crecimiento en Lima

Según explicó a Gestión, Juan Carlos Farías, Country Manager de IWG en Perú, el acuerdo con Plaza San Miguel forma parte de una estrategia para ampliar la presencia del grupo más allá de los distritos tradicionales de oficinas. Actualmente, IWG suma cerca de 23,000 m² de área arrendable en Lima.

En ese contexto, la compañía también busca absorber operaciones de coworking pequeñas, optimizando su gestión y elevando la eficiencia operativa en ubicaciones con alta demanda potencial.

En paralelo, IWG anunció la próxima apertura de una nueva sede en Miraflores bajo su marca low cost OpenOffice, con lo que amplía su oferta hacia segmentos más accesibles. Esta marca se suma a otras como Regus, Spaces, HQ y N°18, permitiendo atender distintos perfiles de usuario.

La diversificación de formatos ha sido clave para el posicionamiento del grupo en el país, al cubrir desde empresas corporativas hasta profesionales independientes y startups.

Expansión en regiones

De cara al 2026, International Workplace Group proyecta abrir 18 nuevas sedes en el Perú. De ese total, dos estarían ubicadas en Lima, mientras que el resto se concentrará en regiones, con especial atención en Arequipa.

En esta ciudad, la compañía evalúa desarrollar un coworking dentro de un mall urbano y sumar hasta 13,000 m² adicionales, en un contexto donde la demanda por oficinas flexibles empieza a crecer fuera de la capital.

Cabe mencionar que, con esta operación, IWG consolida su presencia en el país con cinco marcas activas y refuerza el rol de los centros comerciales como plataformas que integran comercio, servicios, oficinas y experiencias.

La incorporación de coworking en malls consolidados responde a un cambio en las dinámicas urbanas y de trabajo, ampliando la propuesta de valor de estos espacios en la ciudad.

Fuente: Diario Gestión

Coworking: ventajas de tener estos espacios de trabajo en centros comerciales

En un mundo laboral cada vez más flexible, los espacios de coworking se han convertido en una solución ideal para profesionales independientes, emprendedores y empresas que buscan ser más dinámicas y eficientes. En ese contexto, integrar un coworking dentro de un mall no solo es una tendencia emergente, sino una estrategia que ofrece muchas ventajas tanto para los usuarios como para los operadores de centros comerciales.

Ubicación estratégica. Los centros comerciales suelen estar ubicados en zonas de alto tránsito, bien conectadas por el transporte y con facilidades de estacionamiento. Esto convierte al coworking en un punto de encuentro accesible para tener reuniones con clientes, trabajo colaborativo y networking, sin las complicaciones logísticas que habría en otras zonas empresariales.

Comodidades al alcance. Una de las principales ventajas es contar como vecinos con diferentes servicios: restaurantes, cafeterías, gimnasios, bancos, tiendas, etc. Esto permite a los usuarios del coworking optimizar su tiempo y tener más comodidades para su jornada laboral. Además, la posibilidad de realizar compras o gestiones personales durante el refrigerio o momentos de descanso añade valor al día a día.

Aumento del flujo comercial. Incluir un coworking en un centro comercial ayuda a atraer un público profesional y recurrente que dinamiza el entorno. Estos usuarios no solo utilizan el espacio de trabajo, sino que también consumen en los locales, generando mayor tráfico y ventas. Es una forma de revitalizar algunos espacios.

Fomento del networking. El coworking en un centro comercial puede convertirse en un foco de innovación y colaboración. Al reunir perfiles diversos, se fomenta el intercambio de ideas o el desarrollo de proyectos conjuntos. Además, eventos, charlas y talleres podrían integrarse fácilmente en la programación del centro comercial, enriqueciendo la experiencia de todos los visitantes.

Espacios más flexibles. Estos espacios laborales pueden adaptarse a diferentes necesidades: desde escritorios individuales hasta salas de reuniones o zonas creativas. La flexibilidad de horarios y formatos puede atraer a freelancers, startups y empresas que buscan soluciones sin comprometer grandes gastos de alquiler.

Incluir un coworking en un centro comercial no es solo una tendencia moderna, sino una apuesta estratégica que transforma el espacio comercial en un ecosistema productivo y conectado.