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¿Qué herramientas están cambiando la fidelización de los clientes en el retail?

En un mercado donde los consumidores tienen más opciones para elegir, la fidelización ha dejado de depender exclusivamente de promociones y descuentos. Hoy, el verdadero diferencial se encuentra en la capacidad que tienen las empresas de ofrecer experiencias más ágiles y personalizadas. En ese contexto, la tecnología ha ganado terreno como la principal aliada de tiendas y centros comerciales para construir relaciones duraderas con sus clientes.

Uno de los principales cambios ha sido la evolución de los programas de fidelización tradicionales hacia plataformas digitales. A través de aplicaciones móviles, los comercios pueden ofrecer beneficios personalizados, acumulación de puntos, entrega de cupones exclusivos, premiar visitas o la participación en eventos. Contar con más información de los clientes registrados permite conocer mejor su comportamiento y diseñar campañas más efectivas.

La inteligencia artificial también está transformando la experiencia de compra. Gracias al análisis de datos, las empresas pueden anticiparse a las necesidades del cliente y recomendar productos acordes con sus preferencias, historial de compras o intereses. Esta personalización incrementa su satisfacción y fortalece su vínculo con la marca.

Otra herramienta clave es el desarrollo de aplicaciones móviles con funcionalidades omnicanal. Más allá de servir como un canal de comunicación, con estas plataformas se puede consultar inventarios en tiempo real, reservar productos, acceder a mapas interactivos o realizar pagos digitales. El resultado es una experiencia integral que conecta el mundo físico con el digital.

Por otro lado, tecnologías como la geolocalización se usan para interactuar con los visitantes en el momento preciso. Por ejemplo, cuando ingresa al centro comercial o pasa cerca de una tienda, puede recibir ofertas personalizadas, invitaciones para participar de actividades o promociones exclusivas, aumentando las posibilidades de conversión y mejorando la experiencia durante la visita.

Las empresas que logren integrar estas herramientas tecnológicas de forma estratégica estarán mejor preparadas para construir relaciones de largo plazo y mantenerse en la mente de un consumidor cada vez más digital.

Invierno sin frío: ¿cómo deben reaccionar las tiendas de ropa?

La llegada del invierno suele marcar uno de los momentos más importantes para el comercio de prendas de vestir. Sin embargo, cuando todavía hace calor y el frío tarda en llegar, los negocios dedicados a la venta de ropa enfrentan desafíos que pueden afectar sus ventas, niveles de inventario y márgenes de rentabilidad.

En esta situación, una primera recomendación para las tiendas es evitar depender exclusivamente de la venta de prendas de abrigo pesadas. En la planificación se deben contar con más colecciones de transición que respondan a las condiciones climáticas reales y no únicamente a lo que diga el calendario: el invierno comienza el 21 de junio. Casacas ligeras, chalecos, camisas de manga larga y, en general, prendas con tejidos livianos son atractivas para el consumidor que no siente demasiado frío.

Otro aspecto clave es la flexibilidad en la exhibición de productos. Si las temperaturas siguen cálidas, mantener en la tienda un gran espacio para chompas gruesas o abrigos puede generar en el cliente una percepción de desconexión con la realidad. En cambio, combinar prendas de media estación con accesorios de invierno consigue que la temporada continúe visible sin perder relevancia comercial.

La comunicación también juega un papel fundamental. En lugar de centrar las campañas exclusivamente en el frío, la comunicación puede estar alrededor del cambio de temporada, el estilo, la comodidad o la versatilidad de las prendas. De esta manera, se evita depender de factores climáticos que están fuera del control del negocio.

Además, la gestión de inventarios cobra especial importancia. Un invierno cálido puede retrasar la demanda de algunas categorías y generar sobre stock. Por eso, hay que monitorear mejor las ventas y ajustar las órdenes de reposición según la evolución del mercado, evitando acumulaciones innecesarias de mercadería.

En un contexto donde el clima se vuelve más impredecible, las tiendas dedicadas a la moda que logren adaptarse con agilidad tendrán una ventaja significativa sobre la competencia. Más que vender en invierno, el reto consiste en responder a las necesidades reales del consumidor para que vuelva todo el año.

¿Cómo las tendencias virales en TikTok están impactando en el retail?

Las tendencias virales de TikTok han dejado de ser simples fenómenos de entretenimiento para influir directamente en las decisiones de compra de millones de personas. Para el sector retail, esta red social es hoy una plataforma capaz de acelerar la demanda de productos, impulsar diversas categorías e incluso agotar stocks en cuestión de horas.

Con los videos de TikTok ha cambiado la forma en que los consumidores descubren productos. A diferencia de la publicidad tradicional, las recomendaciones espontáneas de creadores de contenido y usuarios se vuelven altamente confiables. Un video viral puede convertir un artículo desconocido en un éxito de ventas casi de inmediato, impulsando desde productos de belleza y moda hasta artículos para el hogar, alimentos y tecnología.

La velocidad con la que surgen y evolucionan las tendencias demanda de las empresas una gestión más ágil de inventarios, estrategias de abastecimiento flexibles, así como una constante vigilancia de las conversaciones en el mundo digital. Las empresas que logran identificar una tendencia en sus etapas iniciales pueden tener más oportunidades de incrementar sus ventas y atraer nuevos clientes.

Los centros comerciales también están sumándose a este fenómeno. Muchas marcas utilizan espacios físicos para recrear experiencias inspiradas en los contenidos más virales, organizar activaciones especiales para los visitantes o lanzar productos que han ganado popularidad en redes sociales. De esta manera, el entorno físico complementa la experiencia digital y fortalece el vínculo con los consumidores.

También TikTok está cambiando las estrategias de marketing. Las campañas tradicionales están dando paso a contenidos más cercanos, creativos y participativos, donde el objetivo es generar interacción y conversación. Las marcas ya no solo buscan vender un producto, sino convertirse en parte de las tendencias que capturan la atención del público.

En un entorno más digital, comprender el impacto de las redes sociales se ha convertido en una necesidad estratégica. TikTok demuestra que una tendencia viral puede influir en el comportamiento del comprador y generar más oportunidades de crecimiento.

¿Por qué el autoservicio crece en las tiendas y centros comerciales?

El autoservicio es parte fundamental de la transformación del retail moderno. Hace unos años era visto todavía como una innovación complementaria en el punto de venta, pero hoy es una herramienta estratégica para mejorar la experiencia del cliente, optimizar costos operativos de la empresa, y responder a un consumidor cada vez más digital y que puede hacerse cargo de distintas tareas sin recurrir al personal de una tienda.

En supermercados, tiendas por departamento y centros comerciales, el crecimiento de las cajas de autopago, kioscos digitales, lockers inteligentes y sistemas de compra sin contacto refleja una tendencia global: el cliente busca rapidez, control y menos fricciones durante su experiencia de compra.

Uno de los principales factores detrás del crecimiento del autoservicio es el cambio en los hábitos de consumo. Las nuevas generaciones están acostumbradas a procesos ágiles, impulsados por el uso cotidiano de aplicaciones móviles, pagos digitales y comercio electrónico. En este contexto, el autoservicio ya no se percibe como una alternativa tecnológica, sino como un paso natural durante el proceso de compra.

Además, mientras el negocio retail tiene la necesidad de mejorar su eficiencia operativa, las soluciones de autoservicio permiten redistribuir personal hacia tareas de mayor valor agregado, reducir tiempos de espera y optimizar espacios en las tiendas. En momentos de alta afluencia, como campañas del Día de la Madre o la temporada de Navidad, estas herramientas ayudan a acelerar la atención y que el cliente perciba un mejor servicio. 

En los centros comerciales, el autoservicio también está ganando terreno más allá de las tiendas. Actualmente es posible encontrar mapas interactivos de las ubicaciones de las tiendas, estacionamientos automatizados, pedidos mediante códigos QR y experiencias híbridas que conectan el mundo físico con el digital. De esta manera el centro comercial evoluciona hacia un ecosistema más inteligente y conectado.

Sin embargo, el desafío con el autoservicio no consiste únicamente en incorporar tecnología. La clave está en diseñar experiencias intuitivas, simples y accesibles con las que encajen distintos perfiles de consumidores. Un sistema poco amigable puede generar frustración y afectar la experiencia del cliente.

Sin duda, el autoservicio seguirá creciendo en los próximos años, gracias a la inteligencia artificial, la analítica de datos y las compras omnicanal. Más que una tendencia es una nueva etapa en la evolución del retail, y marcará una diferencia competitiva entre las empresas.

Cambio de temporada: ¿qué hacen las tiendas de ropa cuando llega el frío?

Cuando finaliza el periodo más caluroso del año, las tiendas de ropa inician uno de los momentos más importantes: el cambio de temporada. La llegada del clima frío no solo implica renovar colecciones, sino también la experiencia de compra, las tendencias y los mensajes de la marca para responder a consumidores que modifican sus hábitos y preferencias cuando necesitan abrigarse. 

Estos son algunos de los principales cambios que suelen realizar los negocios dedicados a la moda:

  • Cambio total de vitrinas y colecciones. Las prendas ligeras, colores tropicales y looks veraniegos comienzan a desaparecer para dar paso a chompas y casacas, tonos oscuros y propuestas de media estación o invierno. Las vitrinas se convierten en la primera señal visual del cambio de temporada.
  • Reorganización estratégica de la tienda. Las marcas modifican la ubicación de los productos para destacar las nuevas colecciones. Las prendas de abrigo, botas y accesorios como bufandas pasan a ocupar las zonas de mayor visibilidad y tránsito.
  • Liquidación de stock de verano. Uno de los movimientos más frecuentes es lanzar descuentos para reducir el inventario de prendas veraniegas. Esto permite liberar espacio para las nuevas colecciones y atraer consumidores que buscan precios bajos.
  • Renovar la experiencia visual. La ambientación de la tienda debe mostrarse más acogedora. La iluminación y la música cambian para transmitir confort y cercanía, generando una experiencia alineada con la temporada. 
  • Promover las compras planificadas. A diferencia del verano —más asociado a compras espontáneas— las temporadas frías impulsan compras más racionales. Por eso, las marcas refuerzan en esta temporada mensajes vinculados a calidad, abrigo y un uso prolongado de las prendas.
  • Adaptación del canal digital. Las tiendas online también cambian su imagen y sus recomendaciones cuando llega el invierno. Desde banners hasta catálogos y contenidos en redes sociales, se ajustan para comunicar el inicio de una nueva temporada.

Las tiendas de ropa ya no solo venden prendas: buscan interpretar el ánimo y estilo de vida de sus clientes. Por eso, el cambio de temporada se convierte en una oportunidad clave para renovar la conexión con el consumidor y atraerlo el resto del año.

Foto: Mall Aventura

¿Por qué la oferta gastronómica es clave en los centros comerciales? 

La gastronomía se ha convertido en uno de los principales motores de atracción en los centros comerciales, evolucionando de ser un servicio complementario a una verdadera “ancla” de tráfico. Sin duda, la oferta culinaria cumple un rol estratégico al prolongar la permanencia o fortalecer el posicionamiento del mall como espacio de encuentro.

Hoy, los visitantes no solo acuden a un centro comercial para adquirir productos, sino también para socializar, trabajar, celebrar o simplemente pasar el tiempo. Es entonces que la gastronomía suma valor al ofrecer experiencias que conectan con distintos estilos de vida. Su impacto se puede resumir en los siguientes puntos:

  • Mayor tiempo de permanencia. Una oferta gastronómica atractiva invita a los visitantes a quedarse más tiempo dentro del centro comercial.
  • Generación de tráfico en distintos horarios. Desde desayunos hasta cenas y after office, los restaurantes pueden tener flujo constante durante el día.
  • Atracción de públicos diversos. Familias, jóvenes o ejecutivos encuentran en la gastronomía un motivo para pasar por el mall. 
  • Diferenciación competitiva. Contar con marcas reconocidas o conceptos gastronómicos exclusivos ayudan al mall a destacarse frente a otros.
  • Impulso al consumo cruzado. Quienes acuden a comer suelen complementar su visita con compras o entretenimiento.

También la gastronomía contribuye a reforzar el concepto del centro comercial como un “tercer lugar”, es decir, un espacio distinto al hogar y al trabajo para que las personas puedan reunirse. En este sentido, invertir en una oferta gastronómica sólida no solo incrementa el tráfico, sino que también construye lealtad y posiciona al centro comercial como un destino relevante en la vida de los consumidores.

En el caso peruano, esta tendencia cobra aún mayor relevancia por el fuerte posicionamiento de la gastronomía como parte de la identidad cultural. Diversos centros comerciales han apostado por robustecer su propuesta culinaria con una mezcla de formatos, desde locales en patios de comida hasta restaurantes sofisticados, incorporando desde cocina peruana hasta propuestas internacionales. 

Esta estrategia no solo eleva el atractivo del mall, sino que responde a un consumidor local que busca una experiencia integral que va más allá de salir de compras. Así, la gastronomía no solo impulsa el tráfico, sino que se consolida como un pilar clave del retail.

Foto: Parque Arauco

¿Cómo los malls se están desarrollando como espacios de encuentro social?

En un contexto donde las plataformas digitales ganan terreno, los malls han entendido que su principal valor diferencial no está solo en la oferta comercial, sino en la experiencia que pueden ofrecer a sus visitantes. Por eso, en los últimos años, los centros comerciales están evolucionando de espacios de compra a posicionarse como puntos de encuentro social.

Hoy, visitar un mall implica más que adquirir productos porque se han incorporado zonas de descanso, áreas verdes, así como una agenda de actividades culturales y de entretenimiento, con el fin de generar motivos de visita que respondan a las nuevas dinámicas sociales. Ir al mall es también una excusa para reunirse con amigos, pasar tiempo en familia o incluso trabajar de manera remota en entornos más agradables. 

Además, el diseño arquitectónico juega un rol clave. Muchos centros comerciales están apostando por espacios abiertos, iluminación natural y ambientes que inviten a permanecer más tiempo. La integración de conceptos como lifestyle centers o third places refuerzan al centro comercial como un lugar cotidiano de socialización.

Lifestyle centers: consumo y experiencia

Los lifestyle centers son una evolución del centro comercial tradicional y priorizan la experiencia integral del visitante. Se caracterizan por tener:

  • Espacios abiertos o semiabiertos, con diseño urbano más cercano a una calle o boulevard.
  • Fuerte presencia gastronómica, con restaurantes, cafés y terrazas como protagonistas.
  • Mix comercial con marcas dedicadas al entretenimiento, bienestar y cultura.
  • Eventos y activaciones constantes, que incentiven la visita más allá de la compra.

El objetivo no es solo vender productos, sino integrarse al estilo de vida del consumidor. Es decir, convertirse en un lugar al que se va a pasear, relajarse o socializar. En este modelo, el tiempo de permanencia es tan importante como el ticket de compra.

El mall como tercer lugar

El concepto de third places se refiere a los espacios donde las personas pasan tiempo fuera de los dos entornos principales: el hogar (primer lugar) y el trabajo (segundo lugar).

Estos “terceros lugares” se caracterizan por ser accesibles y cómodos, permitir la permanencia prolongada sin la presión de un consumo constante, y por generar un sentido de comunidad. Tradicionalmente, estos espacios eran cafés, plazas o parques. Sin embargo, hoy los centros comerciales están adoptando este rol al ofrecer zonas de descanso y coworking, conectividad, ambientes seguros y climatizados. 

Ambos conceptos se complementan. Mientras los lifestyle centers redefinen el diseño y la propuesta del mall, los third places explican el rol social que estos espacios buscan ocupar en la vida de las personas.

¿Cómo los malls y sus tiendas pueden obtener datos de sus clientes?

Los centros comerciales tienen hoy muchas alternativas para recopilar datos de sus visitantes y clientes, combinando herramientas digitales, tecnología en los puntos de venta, y estrategias para incentivar un registro voluntario a cambio de beneficios. 

La obtención de datos es un paso importante en la evolución de un centro comercial hacia un ecosistema más inteligente. Con esta información, la toma de decisiones ya no depende únicamente de ventas históricas o de aplicar la pura intuición, sino que sirven para entender mejor quién es el cliente, en qué momentos compra y qué lo motiva. Esto facilita la implementación de estrategias más personalizadas, desde diseñar promociones segmentadas hasta campañas omnicanal.

Una de las vías más utilizadas para obtener datos es el WiFi gratuito. Al conectarse dentro del centro comercial, los visitantes suelen completar un registro básico (correo, edad, género), lo que permite a los malls construir una base de datos inicial y, además, analizar la frecuencia de visita y tiempo de permanencia.

También son muy importantes las aplicaciones móviles del mall porque a través de ellas los usuarios pueden acceder a promociones, programas de beneficios, y revisar mapas interactivos para encontrar el producto que buscan. A cambio, el operador obtiene información sobre hábitos de consumo, preferencias o historial de interacción.

Los programas de fidelización también son una fuente clave de datos. Mediante puntos, descuentos o recompensas, los clientes comparten datos más detallados. De esta forma se vincula el comportamiento de compra con perfiles específicos, generando insights de alto valor.

En los espacios físicos del mall se pueden aplicar tecnologías como sensores de tráfico y cámaras con analítica avanzada. Estas herramientas sirven para analizar recorridos, zonas calientes, y horarios de mayor afluencia, optimizando la operación.

Asimismo, las transacciones digitales aportan información directa sobre el comportamiento de compra. Cuando estos datos se cruzan —respetando la privacidad— con otras fuentes, se logra una visión más completa del cliente.

Otra alternativa en crecimiento son las experiencias interactivas. Por medio de concursos, activaciones, eventos o pantallas digitales los usuarios dejan sus datos a cambio de participar o recibir ofertas. 

El reto no es solo recopilar datos, sino integrarlos, analizarlos y utilizarlos de forma ética. Los centros comerciales y tiendas que logren convertir esta información en programas, campañas o soluciones prácticas estarán un paso adelante.

¿Cómo los centros comerciales pueden convivir con el mundo digital?

En los últimos años, los centros comerciales están desarrollando diversas iniciativas para mantener un rol protagónico frente al crecimiento de las plataformas de comercio electrónico y los cambios en los hábitos de compra. Hoy, los resultados financieros de varios operadores en el Perú muestran que los malls están evolucionando y consolidando nuevas fortalezas para convivir e incluso complementarse con el e-commerce.

Uno de los factores clave es la transformación del centro comercial en un espacio de experiencias. Los malls ya no son únicamente lugares para comprar productos, sino destinos que combinan entretenimiento, servicios y actividades sociales. Esta propuesta integral genera un tipo de tráfico que el comercio electrónico no puede replicar. Las visitas al centro comercial se convierten así en una actividad de ocio y socialización, algo especialmente valorado en ciudades donde estos espacios se vuelven puntos de encuentro de la gente.

Otro tema que juega a favor de los centros comerciales es la creciente integración entre el canal físico y el digital. Muchas marcas han adoptado estrategias omnicanal en las que, más allá de la venta directa, las tiendas físicas se utilizan para ganar visibilidad o como vitrina de sus novedades, como centros de experiencia para el consumidor que quiere probar un producto o puntos de recojo de las compras por internet. Esta combinación permite aprovechar lo mejor de ambos mundos: la conveniencia del comercio digital y la interacción con el producto o servicio.

Sin embargo, para mantenerse competitivos, los centros comerciales también deben incorporar el análisis de datos con el fin de comprender mejor el comportamiento de los visitantes. Herramientas de analítica, programas de fidelización digitales y aplicaciones son útiles para personalizar promociones y mejorar la experiencia del cliente.

Otra tendencia importante es el desarrollo de usos mixtos y nuevos servicios dentro de los complejos comerciales. Cada vez es más común integrar servicios de salud, oficinas y espacios de coworking como en el Jockey Plaza, educación o incluso viviendas como ocurre con un próximo proyecto en Megaplaza Independencia. Esta diversificación amplía el flujo de personas durante todo el día y refuerza el papel del centro comercial como un hub urbano.

Los centros comerciales se encuentran redefiniendo su rol en el ecosistema del retail, en el camino de ser plataformas híbridas. En mercados como el Perú, donde el retail moderno todavía tiene lugar para expandirse, los buenos resultados de algunos operadores en el 2025 evidencian la capacidad de esta industria para continuar adaptándose a los giros que toma el consumo.

¿Cómo se están reinventando los patios de comidas de los centros comerciales?

Los patios de comidas en los centros comerciales han dejado de ser solamente espacios funcionales para convertirse en verdaderos destinos gastronómicos. En los últimos años, la transformación de estos espacios a nivel global ha sido impulsada por nuevas tendencias que buscan mejorar la experiencia del cliente, atraer diversos públicos y adaptarse a los cambios en el consumo.

Una de las principales innovaciones es el concepto de Food Hall, que reemplaza el tradicional patio de comidas por una propuesta más gourmet. Por ejemplo, algunos centros comerciales están incorporando marcas emergentes, cocinas de autor y ambientes cálidos que invitan a quedarse. Una estética cuidada, la iluminación del ambiente y un mobiliario cómodo son claves para generar una atmósfera acogedora.

Además, se observa una creciente diversificación gastronómica, con opciones que van desde la cocina fusión hasta propuestas veganas y orgánicas. Esta variedad no solo responde a las nuevas preferencias en comidas y bebidas, sino que también posiciona al centro comercial como un espacio inclusivo y moderno.

Otra tendencia es la integración de elementos naturales en el diseño como plantas, fuentes de agua y materiales que aportan calidez. Estos detalles no solo embellecen el entorno, sino que contribuyen al bienestar de los usuarios. 

La tecnología también juega un papel fundamental. Desde señalización digital hasta sistemas de autopedido y de pago, los patios de comida se digitalizan para agilizar el servicio y personalizar la experiencia. Algunos espacios incluso incorporan pantallas interactivas para mostrar la oferta del local o zonas de carga para dispositivos móviles.

También los patios de comida se están aprovechando como plataformas culturales y sociales, al organizarse alrededor eventos temáticos, shows de música en vivo o ferias gastronómicas que dinamizan el espacio y fortalecen el vínculo con la comunidad. 

Como vemos, los patios de comida evolucionan hacia un modelo más sofisticado, diverso y que promueve una experiencia diferente. Ya no se trata solo de llegar a un local de comida rápida para salir del paso, sino de obtener mayor satisfacción a la hora de elegir lo que más te gusta.